Ensaladilla rusa de La Cuchara de Carmela

Publicado por & archivado en Platos de La Cuchara de Carmela.

La ensaladilla rusa es a la cocina como una obra maestra a la música. Al parecer su inventor, Lucien Olivier, se llevó la receta a la tumba envolviendo su hallazgo en una suerte de halo de misterio que la hizo más apetecible si cabe… Hoy sabemos poco más que su origen (el Hermitage de Moscú) y las múltiples variaciones que los cocineros hacen de este plato mítico del tapeo.

Nunca se llegó a encontrar el listado de ingredientes gracias a los cuales la ensaladilla rusa traspasó las fronteras de aquel restaurante. Sólo hay un detalle que hoy parece indispensable en la receta más popular y que Olivier nunca introdujo en la suya: las papas. Más tarde un discípulo de este chef contaría que la madre de todas las ensaladillas llevaba productos tan ‘exóticos’ como ternera, urogallo, caviar y langosta.

Ya os habíamos hablado de la historia de este plato que tiene tanto éxito entre los incondicionales de los Restaurantes Carmela pero lo que hoy nos interesa es hablar de las versiones que cocineros caseros, amateurs y expertos nos hemos atrevido a hacer de esta maravilla de la gastronomía que enamora a todos en todo el mundo.

La pregunta es: ¿por qué nos cuesta tanto encontrar una ensaladilla rusa perfecta? Aquí coincidimos con Mikel López Iturriaga. La ensaladilla rusa es un arte y como tal hay que tratarla.

ensaladilla rusa

Claves para hacer una ensaladilla rusa perfecta

No todo vale. En este punto volvemos a homenajear la cocina más tradicional y casera mencionando, por supuesto, que ningún restaurante que se precie va a superar la ensaladilla rusa de tu madre… pero partiendo de esta base sí que es posible encontrar la ensaladilla rusa perfecta.

Apunta todas estas reglas si no quieres equivocarte en tu periplo ‘ensaladillero’ por una ciudad como Granada, por ejemplo.

  1. No uses ingredientes congelados para ahorrarte tiempo. Definitivamente terminarás pagándolo y renunciando al sabor inigualable de la ensaladilla de verdad.
  2. No olvides los ingredientes que la convierten en una ensaladilla rusa. Indispensables en el imaginario popular son ya las patatas, las zanahorias, el atún, los huevos y la mayonesa… Otra cosa es que quieras hacer tu propia versión y completarla con guisantes, cebollas o gambas (tú mandas).
  3. Trocea todos los ingredientes aproximadamente al mismo tamaño. Esto te ayudará a que todos por igual ‘manden’ en este exquisito plato.
  4. Los tiempos de cocción son fundamentales. Ni te pases ni te quedes corto porque de lo contrario no sería una ensaladilla, sino un puré o una ensalada más bien.
  5. Elige bien la mayonesa. Nuestros cocineros nos dicen que la ensaladilla te quedará de miedo si la haces casera (como todo en la vida), pero si no se te da bien eso de darle el punto quédate siempre con una suave y de textura ligera. Ten en cuenta que es el ingrediente fundamental en la fusión de todos los ingredientes.

Hasta aquí los 5 mandamientos de una buena ensaladilla rusa, pero ya sabéis que en la gastronomía no hay reglas estrictas y nos permite jugar con nuestros platos favoritos. Como os decíamos al principio, la ensaladilla rusa es una de esas obras maestras que de tan conocidas permite múltiples versiones.

La versión de La Cuchara de Carmela lleva gambas y unos brotes verdes que conforman una edición 5 estrellas. Y si no, como os decimos siempre, ¡lo mejor es que vengáis a probarla! El resto de ingredientes y algún que otro secreto más podréis preguntárselos a nuestros maravillosos chefs in situ.

 

 

 

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