Publicado por & archivado en Cocina tradicional, Platos de La Cuchara de Carmela.

Uno de los recuerdos más dulces de la infancia es la imagen de una abuela con las manos en la masa dispuesta a prepararnos natillas, bizcochos y tartas de los que ni el mejor de los libros de recetas ha conseguido nunca la fórmula. Sólo los cocineros más atentos son capaces de mantener con vida estas ricas elaboraciones que se transmiten de generación en generación gracias a ingredientes y pasos escritos a mano y con todo el cariño del mundo. En La Cuchara de Carmela, un restaurante que mira al rico pasado culinario de nuestra tierra para recuperarlo como merece, los postres de la abuela tienen un lugar de honor.

Homenaje a los postres caseros en Granada

 

Celebramos el Día Internacional de la Tarta de Queso (el 30 de julio) homenajeando a los postres caseros, toda clase de delicias que por más modernas que parezcan llevan años conquistando los estómagos de la humanidad.

¿Sabes cómo surgió este pastel al que sucumben la gran mayoría de los golosos? Con este post nos adentramos en el maravilloso mundo de los postres caseros para descubrir su historia.

El origen de la tarta de queso

Por mucho que en algunos sitios la conozcan como ‘cheesecake’, esta tarta lleva en el planeta desde que los griegos descubrieron que una simple ración podía venir más que bien a los atletas de los primeros Juegos Olímpicos. Eso dicen quienes hablan del origen de esta tarta rica en proteínas que pronto los romanos extenderían al resto de Europa para cruzar mucho más tarde el Atlántico y enamorar también a los estadounidenses.

Es cierto que año a año se le han ido añadiendo ingredientes y formas para llegar hasta lo que hoy es pero el secreto del pastel de queso propiamente dicho podría tener hasta 4.000 años de antigüedad. Bastaba con calentar el queso triturado con miel y harina para obtener un dulce proteico para los deportistas e, imaginamos, un regalo de los dioses para todos los demás.  Más tarde los romanos le añadirían huevo y los americanos el famoso queso Philadelphia que no falta en las recetas de las cafeterías de Nueva York.

Cada cual tiene su receta: en Italia se hace con queso mascarpone, en Alemania con queso cottage, en la actual Grecia con queso feta… y en La Cuchara, al más puro estilo tradicional, con ingredientes que preferimos descubras por ti mismo.

leche frita

La leche frita, un tesoro que reivindican muchos

De la leche frita lo único cierto es que hay tantas recetas como personas ‘expertas’ en su elaboración. Todas coinciden en sus ingredientes básicos: leche con azúcar, canela en rama y cáscara de limón, pero el hecho de que tantas regiones quieran para sí su invención ha conseguido que cada cual la haga a su manera (otra de las cosas buenas que tienen los platos tradicionales).

San Sebastián, Valladolid o Palencia reclaman la autoría de este sencillo pero gustosísimo dulce. En La Cuchara tenemos nuestra propia versión de Leche Frita con helado y salsa de frutos, una receta única.

Natillas caseras, si no existieran habría que inventarlas

Es el postre típico por excelencia y aunque muchos hoy en día prefieran comprar natillas en el supermercado ninguna se asemeja a las de toda la vida. Su origen se sitúa en los conventos de Europa de donde han salido algunos de los dulces más conocidos del mundo (como el mazapán, los tocinos de cielo, los huesitos de santo o los pestiños) y por la sencillez de sus ingredientes parece que el argumento ha sido aceptado por la mayoría.

Rescatamos precisamente de un libro dedicado a las recetas de las monjas los ingredientes y la elaboración de las verdaderas natillas caseras (en la página 106) para las que sólo necesitamos huevos, azúcar, leche, limón, maicena y canela.

En La Cuchara os la servimos con galletas.

Bartolillos, ¿de Roma o de Al-Ándalus?

Más típicos del invierno, no nos olvidamos de otro postre por excelencia en La Cuchara de Carmela que según la Wikipedia pudieron traer los romanos a la Península o la época de Al-Ándalus… (algunos autores señalan también a las monjas como sus creadoras). Independientemente de quien fuera, celebramos que así haya sido porque este dulce típico de Madrid pero que en Granada ya tiene sus adeptos gracias a nuestro comedor en el Paseo de Los Basilios es todo un tesoro de la repostería.

Esta masa rellena de crema pastelera, y luego frita, suele servirse calientes por lo que -excepto quien no tenga inconveniente- habrá que esperar al otoño para volver a disfrutarla.

En La Cuchara seguiremos dedicando a los postres caseros en Granada un espacio privilegiado porque dulces como éstos no merecen desaparecer nunca. ¿Los has probado ya?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *